Julio Sánchez Lépiz transformó sus ideales en progreso, y todas sus prioridades estaban dirigidas a los valores fundamentales de la justicia social. Mantuvo su visión de la igualdad incluso cuando parte de esta propiedad fue ocupada ilegalmente por agricultores. Para él, la tierra debe pertenecer a quien pueda cultivarla, y no necesariamente al titular. “No luchemos contra quienes, a pesar de no tener título de propiedad, desean cultivar tierras abandonadas … Yo soy dueño de muchas, pero estoy convencido de que no se necesita más tierra que la parcela en la que se va a enterrar” Julio Sánchez, 1930. La filosofía visionaria seguida por su familia ha evolucionado hasta convertirse en la empresa Farm-to-Table que hoy es Taboga Sugar Mill.